# Mensaje con motivo del nacimiento de Hazrat Zainab (la paz sea con ella) y del Día del Enfermero

- Seyed Mojtaba Hosseini Jamenei
- Publicado: 16 de octubre de 2026 (2026-10-16)
- URL: https://mojtabakhamenei.world/es/messages/message-birth-lady-zaynab-nurses-day/
- Persian original: https://mojtabakhamenei.world/fa/messages/message-birth-lady-zaynab-nurses-day/

بسم الله الرحمن الرحیم
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso

El cinco de Yumada al-Ula de cada año recuerda el bendito nacimiento de una dama que creció a la sombra del amor, la educación y la compañía de los Cinco Puros (que las bendiciones y la paz de Dios sean con ella y con ellos), considerados los más excelsos de la creación divina. La educación y el crecimiento de Zainab al-Kubra (la paz sea con ella) en esta escuela luminosa a lo largo de más de cincuenta años hicieron surgir en esta estrella resplandeciente de los siglos una manifestación tan variada de los elementos de la nobleza y la excelencia que siempre ha sido motivo de elogio, admiración y orgullo para los amigos de Dios. La cumbre de este resplandor se produjo en la epopeya de Ashura: por un lado, la entrega ilimitada de compasión, benevolencia y paciente solidaridad con los oprimidos de la llanura de Karbala; y por otro, ser uno de los símbolos más venerables de la firmeza y la valentía.

La historia del movimiento y de la Revolución Islámica está, desde el principio, llena de escenas de la presencia zainabí de las mujeres y las jóvenes de Irán. Esta presencia adquirió una calidad y una magnitud asombrosas en el periodo del despertar sin igual de la nación que tuvo lugar en la tercera Defensa Sagrada. Hoy, las mujeres zainabíes del Irán islámico, con su destacada presencia en diversos ámbitos, especialmente en las plazas de las ciudades y los pueblos, son las pioneras de la explicación práctica y de la resistencia en la retaguardia de la guerra militar, de tal modo que los tiranos de la época, que siempre desean el sufrimiento, el dolor y la represión de esta nación, no se ven capaces de enfrentarse a este inmenso ejército.

Los habitantes de una tierra enamorada de la Pura Descendencia (que las bendiciones y la paz de Dios sean con todos ellos), en consideración de su bondad, de su empatía con los que sufren y de su sacrificio por ellos, han considerado con razón el día del nacimiento de Zainab al-Kubra como el día de homenaje a la dignidad del enfermero. Porque muchas de estas cualidades morales y valores humanos se aprecian en el sacrificado y valioso colectivo de enfermería. El papel del enfermero, al igual que el de algunos otros colectivos como los médicos, los maestros y educadores, los clérigos y los socorristas, es un papel vivificador y generador de esperanza. Por ello, al enfermero se le ve a veces como un ángel de misericordia, y eso sucede cuando, frente al mal humor y la impaciencia de las personas dolientes y afligidas, proporciona a los pacientes calma, esperanza, mejoría y curación y, en consecuencia, propicia el descenso de la misericordia divina. Por supuesto, a diferencia del de los médicos, el papel de los enfermeros en el tratamiento de los pacientes requiere una presencia prolongada, constante y paciente. El efecto de esta presencia va más allá de los aspectos físicos; es un bálsamo para los dolores psicológicos y espirituales y, en muchos casos, impide que se imponga la desesperanza. Así es como aquello que está fuera del alcance de los médicos se lleva a cabo mediante el desempeño de este papel compasivo.

En una época en que la red maligna de la arrogancia no escatima ningún esfuerzo para infligir todo tipo de opresión y crímenes a las naciones libres y resistentes, especialmente a la nación iraní, y busca, entre otras cosas, imponer sufrimiento a la gran nación de Irán mediante la creación de todo tipo de restricciones relacionadas con el tratamiento médico y los medicamentos, la atención a los enfermeros, el fortalecimiento del colectivo de enfermería y la preservación y mejora del conocimiento, la destreza, la capacidad, la vitalidad, la motivación y la dignidad de los enfermeros, especialmente de quienes se han consagrado a trabajar en instituciones no privadas, tienen un efecto importante en la salud y en la seguridad física y psíquica de la sociedad. Por ello, se espera que los responsables del ámbito de la salud, en continuidad con su conducta comprometida, consideren prioritarios estos asuntos importantes.

Felicito con motivo de estas dos ocasiones a la querida nación, a las mujeres responsables y decididas de la patria islámica y, en particular, a las hermanas y los hermanos enfermeros.

Para finalizar, imploro la misericordia divina para los mártires oprimidos y abnegados del colectivo de enfermería, en especial los enfermeros mártires de la segunda y la tercera guerras impuestas y de la sedición de Dey de 1404, y espero que, con la súplica de nuestro Maestro (que Dios Altísimo apresure su noble reaparición), Dios Altísimo conceda a la nación iraní cada vez más dignidad y poderío, y todo aquello que sea digno de quienes siguen la escuela de Zainab (la paz sea con ella).

Seyed Moytabá Hoseiní Jameneí
24 de Mehr de 1405
